Burdeos en un carrete de 36 fotografías

Bordeux o Burdeos, como la conocemos los hispanohablantes, es la capital de la región francesa de Nouvelle-Aquitaine. Es una de las ciudades en Francia que deben visitarse al menos una vez en la vida. La fachada fluvial de Burdeos está considerada la más larga de Europa. Fue construida en el siglo XVIII y muestra todo su esplendor surcando las aguas del río Garona; motor comercial de la ciudad desde la Edad Media.

Aquellos antiguos muelles donde se descargaban y se cargaban las mercancías antaño, hoy se han convertido en un magnífico y largo paseo al aire libre. Desde Quai Louis XVIII hasta el Quai des Chartrons (Muelle de los Cartujos) verás algunos edificios construidos por ricos mercaderes de vino del siglo XVIII. Desde el Pont de Pierre hasta la Cité du Vin tienes un paseo de casi 4 Km. que recorre numerosos de los antiguos muelles, cada uno con un nombre distinto.

El Garona a su paso por Burdeos ha dejado paso a algunas obras maestras de la ingeniería, como el puente levadizo más alto de Europa. El Puente Jacques Chaban-Delmas mide 117 metros de largo y sus pilares alcanzan los 77 metros de altura. Por la noche permanece iluminado y cambia de color según las mareas.

Desde el Quai des Chartrons podrás subir en alguno de los barcos que realizan un pequeño crucero por el río y que disponen además de la opción restaurante. El paseo de unas 3 horas de duración permite descubrir las construcciones de la fachada fluvial de Burdeos y los múltiples puentes que forman parte del llamado Puerto de la Luna debido a su forma curvada. Los domingos por la mañana en este mismo muelle se instala un mercado de productos gastronómicos locales que vale la pena descubrir en un agradable paseo a pie.

El fructífero comercio del vino en la Edad Media propició que en los sótanos de las viviendas de Burdeos que estaban construidas cerca del río se ubicaran una serie de bodegas. Al nivel de calle verás algunas puertas que accedían a las partes más bajas donde se almacenaban los toneles.

Hubo un tiempo que en el Quartier des Chartrons (Barrio de los Cartujos) se hablaban todos los idiomas europeos. Este barrio es un buen lugar para descubrir cómo era Burdeos, cuando millones de toneles de vino circulaban por sus calles sin parar hasta llegar a los barcos donde eran transportados a todas las partes del mundo.

Nos esperan calles estrechas, casas de piedra caliza del siglo XVIII decoradas con mascarones (se han contabilizado unos 2.000 ejemplares) y emblemas cincelados en piedra que recuerdan el comercio vinícola y el comercio con las colonias. La Place des Quinconces es la plaza más grande de Francia. Se encuentra donde antiguamente se levantaba el Château Trompette; el Castillo de Burdeos. La fortaleza construida en 1453, después de 3 siglos de dominio inglés, fue destruida por completo en 1818.

Vale la pena contemplar el Monument aux Girondins (Monumento de los Girondinos) situado en la Place des Quinconces. Está dedicado a un grupo de girondinos que fueron guillotinados en 1793 por tener ideas políticas contrarias a las de los Jacobinos. Una gran columna central de 43 metros de altura separa dos magníficas fuentes donde puede verse un conjunto escultórico dedicado a la República y otro a la Concordia. Al otro lado de la Place des Quinconces se levantan 2 columnas que simbolizan el comercio y la navegación que también son visibles desde el Quai Louis XVIII y el Garona.

Dicen que el Grand Théâtre de Burdeos sirvió de inspiración al arquitecto francés Charles Garnier para el diseño de la Ópera de París. El edificio que acoge en la actualidad la Ópera y el Ballet Nacional de la ciudad está presidido por un pórtico con 12 columnas corintias rematadas por una cornisa de 12 estatuas donde pueden verse las 9 musas (Calíope, Clío, Erato, Euterpe, Melpómene, Polimnia, Talía, Terpsícore y Urania) y 3 diosas (Juno, Venus y Minerva).

Burdeos también es la ciudad donde moriría el 16 de abril de 1828 uno de los pintores más ilustres de España; Francisco José de Goya y Lucientes. El funeral de Goya fue oficiado en la Église Notre-Dame (Iglesia de Nuestra Señora) situada en la Place du Chapelet. El templo formaba parte de un antiguo convento de dominicos. Por una puerta situada a la derecha de la iglesia se accede al Cour Mably; el antiguo claustro del convento de los Dominicos del siglo XIII que hoy es utilizado para celebrar conciertos y exposiciones.

La fachada de la Iglesia de Nuestra Señora os recordará a la Iglesia de Gesù de Roma. Fue construida por el arquitecto Pierre Michel Duplessy entre 1684 y 1707 en estilo barroco. La fachada muestra abundante decoración y puede verse, por ejemplo, a la Virgen dando un rosario a Santo Domingo. En el interior destacan los trabajos en hierro forjado y varias pinturas de gran formato.

Vale la pena acercarse hasta las 6 puertas de entrada que aún rodean la ciudad de Burdeos. Dos de ellas; la Porte Cailhau y Porte Saint-Éloi (Puerta de la Gran Campana) son de época medieval. Mientras que las cuatro puertas restantes: Puerta Dijeaux, Puerta de Aquitania, Puerta de la Moneda y Puerta de Borgoña corresponden a construcciones neoclásicas del siglo XVIII.

La Porte Cailhau sirvió como puerta defensiva en la Edad Media, como puerta de acceso principal a la ciudad de Burdeos desde el puerto y también como entrada triunfal para llegar al Palacio de l’Ombrière; la residencia de los duques de Guyenne. La Porte Saint-Éloi y su Grosse Cloche formaban parte del campanario del viejo Ayuntamiento de Burdeos del siglo XV y es la puerta medieval más antigua de la ciudad aún conservada. Se encuentra en el mismo lugar donde se alzaba la antigua puerta de acceso que cruzaban en el siglo XIII los peregrinos del Camino de Santiago.

En la Place Gambetta se encontraba uno de los accesos a la antigua ciudad romana de Burdigala: la Porte Dijeaux que fue reconstruida entre 1748 y 1753. En el corazón de la Place de la Victoire, frente a un obelisco y dos tortugas gigantes de hierro, encontramos la Porte d’Aquitaine. Fue construida en 1753 con motivo de la celebración del nacimiento del Duque de Aquitania, Javier de Francia (1753-1754), nieto del rey Luis XV. La puerta presenta un lado decorado con dioses marinos y armas y el otro lado muestra decoración floral y de frutas.

La Porte de la Monnaie (Puerta de la Moneda), construida en 1759 muy cerca del edificio de la Bolsa, es la más pequeña de las «Puertas» de Burdeos. Por último, en la Place Bir-Hakeim se construyó entre 1750 y 1755 un arco triunfal al más puro estilo de la antigua roma y fue bautizada como Porte de Bourgogne (Puerta de Borgoña) en memoria al Duque de Borgoña, Luis José Javier de Borbón (1751-1761), Delfín de Francia, nieto del rey Luis XV.

El antiguo Palacio Arzobispal construido en 1784 para el arzobispo de Burdeos, Ferdinand Maximilien Mériadec de Rohan, pasó a ser la Prefectura del departamento de Gironda en 1800. Unos años después, en 1808, sirvió de Palacio Imperial para Napoléon I y en 1815 como residencia real para Luis XVIII. Desde el año 1837 el Palacio Rohan es el Ayuntamiento de Burdeos. En su interior se conserva la que está considerada una de las escaleras más hermosas de Francia.

Frente al Ayuntamiento se encuentra la Catedral de San Andrés; etapa del Camino de Santiago de Compostela en Francia y desde 1998 Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO. El templo consagrado en 1096 por el papa Urbano II, fue construido entre el siglo XII y el siglo XVI. De su etapa inicial románica se conserva la estructura interior de la nave y de su última etapa gótica, el campanario.

En el interior del templo más importante de Burdeos se han celebrado varias bodas reales. En 1137 tuvo lugar el enlace de Leonor de Aquitania con Luis VII que se convertiría en rey de Francia. En 1615 se celebraría la boda real entre Ana de Austria, Infanta de España y Luis XIII, rey de Francia y de Navarra. Busca la Puerta Real situada en un lateral del templo, luce un tímpano esculpido con el Juicio Final.

Curiosamente la torre campanario de la Catedral de Burdeos se encuentra apartada en uno de los laterales del templo. El campanario original construido en el siglo XII tuvo que ser sustituido por otro construido en 1440 porque el primero no podía aguantar el peso de las campanas. El que vemos hoy, conocido con el nombre de Tour Pey-Berland, mide 50 metros de altura y sirve de mirador de la ciudad.

Vale la pena perderse por las calles de Burdeos hasta llegar a la Basilique Saint-Michel que conserva el campanario más alto del sur de Francia. Conocido con el nombre de “Flèche” (Flecha), mide 114 metros de altura y forma parte de la etapa del Camino de Santiago de Compostela en Francia que fue declarado Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO.

Entre todos los puentes que cruzan el río Garona a su paso por la ciudad de Burdeos, vale la pena descubrir el conocido como Pont de Pierre (Puente de Piedra). El puente fue construido por orden de Napoleón I, para favorecer la invasión de España y permitir el paso de las tropas. El Puente de Piedra fue levantado entre 1810 y 1822 y hasta el año 1863 se tenía que pagar un impuesto para poder cruzarlo.

Sus 487 metros de longitud se sostienen gracias a 17 arcos; uno por cada letra del nombre de: N a p o l e ó n  B o n a p a r t e. Desde la otra orilla podrás contemplar la Plaza de la Bolsa en toda su extensión y encontrarás aparcamiento gratuito si viajas hasta Burdeos en coche.

La que fuera la antigua Plaza Real, hoy es la Place de la Bourse (Plaza de la Bolsa). Está presidida desde 1869 por la Fuente de las Tres Gracias y desde el 2006 por el espejo de agua más grande del mundo. Una colección de surtidores de agua, que solo funcionan de abril a noviembre, permite un juego de reflejos para los fotógrafos y un juego de niños para los más pequeños. Vale la pena inmortalizar los edificios que se alinean en forma de herradura reflejados en esta extensión de agua de 3.450 m².

Nouvelle-Aquitaine es la región vinícola más extensa de Francia y tiene en la capital de Burdeos una amplia oferta de restaurantes y bares de vinos. De hecho, un circuito urbano de vino, conocido con el nombre de Urban Wine Trail, ofrece la posibilidad de conocer la gastronomía local y sus famosos vinos de Burdeos en 14 bares seleccionados.

Las cartas de cada local pueden ofrecer hasta un centenar de referencias de vinos distintas que se pueden degustar junto a una cuidada selección de embutidos, quesos y deliciosas especialidades de pato. Las delicatessen francesas que encontrarás en estos Bares de Vinos son aptas para todos los bolsillos y serán una experiencia gastronómica inolvidable ¡la mejor opción para cenar en Burdeos!

Puedes seguir leyendo sobre los bares de vinos y restaurantes de Burdeos en este enlace

La Cité du Vin es una de las visitas imprescindibles en Burdeos. El espacio abrió al público en 2016 y se ha convertido en la cita ineludible para los amantes del vino. El museo totalmente interactivo está dedicado a las culturas, civilizaciones, formas de elaboración e historia del vino. Lo primero que llama la atención de la Cité du Vin es la forma del edificio, a medio camino entre una copa de cristal y una sinuosa vid. Sus arquitectos quisieron reflejar en sus paneles de cristal y aluminio la esencia del vino representando el movimiento dentro de la copa.

Todo el saber sobre el mundo del vino se encuentra distribuido en las 8 plantas de la Cité du Vin. En su interior encontrarás: 1 bodega donde comprar 800 vinos de varias partes del mundo y 19 salas de exposición donde es posible seguir alguno de los 4 itinerarios temáticos o verlo todo. A través de imágenes en 3D, proyecciones aéreas, pantallas gigantes, decorados, experiencias multisensoriales, test olfativos y visuales, mesas interactivas y hologramas te introducirás de forma inmersiva en la cultura del vino, a través del tiempo y de las diversas culturas que lo han elaborado.

Después de realizar el recorrido elegido y disfrutar de la visita, sube hasta el mirador de la octava planta de la Cité du Vin, donde además de disfrutar de una copa de vino, incluida con la entrada, podrás admirar la vista panorámica de Burdeos alrededor de 360º. Seguro que la visita a la Cité du Vin te invitará a descubrir alguna de las bodegas del área metropolitana de Burdeos.

A 20 minutos en autobús de Burdeos se encuentra un viñedo cuya historia se remonta a las viñas que cuidaban unos monjes Carmelitas allá por el año 1584. Se trata de los viñedos del Château Les Carmes Haut-Brion que ha conservado una hermosa mansión de 1840, rodeada por 5 hectáreas de jardín. A la antigua vivienda de la familia Léon Colin le hace compañía un moderno edificio en forma de quilla de barco.

La bodega del Château Les Carmes Haut-Brion fue diseñada por Philippe Starck en 2014. Y se ha convertido en una bodega artística, donde cada año un artista famoso decora una de las tinas. La moderna bodega del Château Les Carmes Haut-Brion se extiende bajo tierra y es donde los vinos siguen el proceso de fermentación y envejecimiento gracias a la temperatura constante que proporcionan los humedales del jardín y que se tiene constancia que ya existían en el siglo XVI.

Hasta aquí nuestra ruta por Burdeos para amantes de la cultura y la gastronomía. Puedes descargarte este artículo en formato revista en este enlace

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