Gante: el gran puerto comercial de la Edad Media en un carrete de 24 fotografías

Si quieres conocer la historia de Flandes, Gante es un buen lugar para hacerlo. Conocida como la Manhattan de la Edad Media, su legado arquitectónico es visible desde la panorámica única que proporciona el Puente de San Miguel. Por un lado, desde aquí puede verse el campanario románico de la Catedral de San Bavón, el campanario de la Iglesia de San Nicolás y el famoso Belfort construido en el siglo XIV.

Desde este punto y girando la vista 90 grados, tendrás ante ti los muelles que en la Edad Media concentraban el comercio y que funcionaron hasta principios del siglo XIX. En el lado izquierdo, conocido con el nombre de Korenlei, se encuentra el Muelle del grano. En el lado derecho, conocido con el nombre de Graslei se concentraba el comercio de hierbas. En el Puente Grasbrug, que une ambas orillas y del que se tiene constancia desde finales del siglo XI, podrás subir a uno de los barcos que navegan por los canales de Gante.

En Oude Vismijn se encuentra ubicada la Oficina de Información Turística de Gante. Se trata de la antigua Lonja de Pescado que estuvo en funcionamiento desde 1689 hasta 1963. Vale la pena detenerse ante la puerta monumental de estilo rococó que preside la figura de Neptuno obra de Guy Helderberg, sobre un frontón con el escudo de armas de Gante. Está acompañada por la figura de una mujer que representa el río Lys y por la figura de un hombre que representa el río Escalda, ambas esculturas son obra de Adolphe Pauli.

El Castillo de los Condes o Gravensteen se alza majestuoso en el centro de Gante desde 1180, cuando el conde Felipe de Alsacia lo mandó construir. La muralla de piedra que rodea el castillo llegó a contar con 24 torres; a una de ellas, la Torre del Homenaje, se puede acceder hasta lo más alto y contemplar una extensa panorámica de la ciudad. Sus paredes han vivido las duras etapas de la represión feudal, la tortura y los lamentos de sus muchos encarcelados.

Tras una época de abandono, el Castillo de los Condes se convirtió en una hilandería de algodón, en una fábrica de metales e incluso llegó albergar viviendas de trabajadores. El castillo fue restaurado entre 1898 y 1908 y posteriormente en 1980 para devolverle su esplendor y convertirlo en la mayor atracción turística de Gante. Si visitas su interior podrás disfrutar de una colección de armas medievales, armaduras y algún que otro escalofriante instrumento de tortura.

En algunos bares populares y durante la celebración de las fiestas más importantes de Gante, podrás probar los guisantes fritos salados, llamados Kroakemandels. Muy cerca del Castillo de los Condes tienes la oportunidad de comprar en una tienda que data de 1867. En ella se vende la mostaza de Tierenteyn, cuya receta tiene más de 200 años. La mostaza elaborada desde 1790 en el sótano es bombeada hasta un barril de madera de la tienda, las vendedoras llenarán al momento los botes de vidrio o cerámica del tamaño que solicite el cliente.

Frente a la tienda, varios vendedores ambulantes venden unos simpáticos dulces en forma de nariz. Se conocen con el nombre de Cuberdons y están rellenos de un almíbar de frambuesa. Si quieres llevarte un regalo original, busca las botellas de licor de RoomeR, elaborado de forma artesanal a base de flor de saúco y que sirve como aperitivo, para preparar cócteles o para acompañar un buen postre.

El Barrio del Castillo de los Condes de Flandes es el barrio de las compras, desde la plaza Sint-Veerleplein podrás acceder a las calles y canales Kraanlei, Oudburg y Sleepstraat forman parte del barrio Côté Culture lleno de tiendas de diseño, cafeterías y casas antiguas como la situada en Kraanlei nº 27. El edificio de dos pisos fue construido en 1657 en estilo tradicional con tejas flamencas, ladrillo y zócalo de piedra arenisca.

Groot Vleeshuis es la Antigua Lonja de la Carne, donde se vendían los productos cárnicos. Este mercado cubierto se menciona por primera vez en 1332, aunque el actual edificio fue construido en el siglo XV. En su interior había unas pequeñas “casitas de callos” donde se vendían las vísceras y despojos de los animales y que se ofrecían de forma separada de la carne como medida higiénica. Hoy vale la pena visitarlo y ver colgados en el techo una buena cantidad de deliciosos jamones curados belgas llamados Ganda. En una de aquellas tiendas dedicadas a la casquería se encuentra el bar más pequeño de Gante; conocido con el nombre de ‘t Galgenhuisje y que abrió sus puertas en 1776.

Los ríos Lys y Escalda confieren a Gante su esencia romántica, aunque en su día fueron el motor comercial que hicieron posible que Gante se convirtiera en el siglo XIV, después de París, en la ciudad más grande del norte de Europa. Numerosos canales y rincones escondidos invitan a recorrer la ciudad a pie y navegando por sus aguas. Gante dispone de la zona peatonal más grande de Europa, aprovisiónate de un calzado cómodo para recorrerla.

Carlos I de España y V de Alemania nació en la Corte de los Príncipes de Gante, el 24 de febrero de 1500 ¡durante la celebración de un baile!. La Corte de los Príncipes o Prinsenhof se convirtió en la residencia de los condes de Flandes tras abandonar el castillo de Gravensteen. De aquel edificio sobrevive una de las puertas de acceso construida entre los siglos XV y XVI conocida con el nombre de Puerta Oscura o Donkere Poort.

En la plaza Prinsenhofplein encontrarás la estatua de Stroppendrager (El que lleva la soga) en memoria al castigo que en 1540 impuso Carlos V al aplicar la Concessio Carolina que ponía fin a la autonomía de la ciudad. Un gran número de notables ganteses sublevados contra la política de Carlos fueron obligados a arrodillarse vestidos de penitentes y con una soga al cuello. 17 fueron decapitados y 1 quemado en la hoguera, desde entonces los regidores serían nombrados por el monarca.

La herencia española también se encuentra presente en Gante en las numerosas hornacinas con vírgenes cristianas conservadas en las fachadas y esquinas de la ciudad, pero también en la figura del emperador Carlos V, aún muy presente. En el año 2000 Gante celebró el cincuentenario de su nacimiento con la construcción del Puente de los Placeres Imperiales. La pasarela peatonal, conocida popularmente como Puente de las Coliflores, es obra de Walter De Buck. En sus extremos muestra varias figuras que aluden a 4 leyendas vinculadas al emperador.

Rabot Sluice es una de las puertas fortificadas medievales conservadas de la muralla de Gante. Se encuentra al final del canal Lieve, alejado del centro histórico y junto a una esclusa que permite inundar Gante en caso de necesidad. La puerta fue reforzada con 2 torres entre 1489 y 1491, tras el asedio de Maximiliano I de Habsburgo, Duque de Austria. A pesar de ser la parte más débil de la muralla, Maximiliano no llegó a entrar en la ciudad.

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La Catedral de San Bavón está de enhorabuena gracias a la reciente restauración de la Adoración del Cordero Místico; considerada una de las joyas de la pintura flamenca. Pintado por Jan Van Eyck en 1432, el famoso retablo ha necesitado 7 años de restauración para llegar como nuevo este año. Si te fijas bien en el panel central se pueden ver representadas las 3 torres de Gante. El templo se alza sobre los restos de una primera iglesia construida en el siglo X, a la que siguió una románica en el siglo XII y la catedral gótica que podemos ver hoy construida entre los siglos XV y completada en 1559.

Su interior está repleto de joyas como el Altar Mayor realizado en mármol color blanco, negro y pardo veteado, de estilo barroco. El púlpito en madera dorada de roble de Dinamarca y mármol blanco de Carrara de estilo rococó, varias tumbas monumentales del siglo XVII, una lámpara gótica y un gran lienzo de Rubens, La entrada de San Bavón en la abadía de Gante de 1624, completan el tesoro catedralicio.

El Belfort de Gante, el campanario municipal, es desde 1377 la guarida de la mascota y el símbolo de Gante: ¡un dragón! que vigila todo lo que sucede en la ciudad. Lo verás en lo alto de esta torre de vigía de 95 metros de altura que simboliza el poder gremial y la libertad de los ciudadanos ganteses. El Belfort fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y vale la pena subir hasta lo alto, para obtener una magnífica panorámica de Gante.

En el interior del Belfort de Gante se custodiaban los fueros y privilegios municipales. La visita al interior del campanario te descubrirá donde se guardaban las cajas de caudales. Una pareja de guardias eran los responsables de hacer sonar la alarma en caso de incendio y tocar las campanas en caso de gran peligro. La campana más famosa de Gante, bautizada con el nombre de Roland, fue destruida en 1659 por orden de Carlos V.

Una de las leyendas de Gante más populares es la de Mammelokker (mamme = pecho / lokken = chupar) representada en el tímpano de la antigua casa del carcelero, situada a los pies del Belfort. El relieve de 1741 muestra a una mujer amamantado a un hombre, una leyenda romana conocida con el nombre de “Caritas romana”. Cimón es un prisionero anciano que ha sido condenado a morir de hambre. Su hija va a visitarlo diariamente para amamantarlo a escondidas ya que tiene prohibido traerle comida.

Los importantes gremios de Gante estaban formados por distintas asociaciones de artesanos cuyas sedes se encontraban en Graslei. Algunos de aquellos edificios gremiales medievales perviven en la ciudad y vale la pena descubrirlos de día y de noche. Descubre, por ejemplo: la antigua Casa de Medición de Granos o Cooremetershuys del siglo XIII y la Casa Gremial de los Marineros Libres o Gildehuis van de Vrije Schippers. De entre todos ellos destaca especialmente el almacén de grano o spijker construido en el siglo XIII con una fachada escalonada del siglo XVI y convertido desde 1771 en una cafetería.

En la plaza Korenmarkt se encuentra el antiguo edificio de correos cuyo espacio en la Edad Media ocupaba el Mercado del Grano. El edificio construido en estilo neogótico entre 1898 y 1910, fue diseñado por el arquitecto Louis Cloquet en colaboración con Stéphane Mortier. Destaca su torre del reloj de 54 metros de altura y la fachada decorada con un centenar de estatuas, gárgolas y escudos de armas.

La Lonja del Paño o Lakenhalle es un edificio construido en 1425 en estilo gótico brabantino donde los comerciantes reunían y se controlaba todo el tejido de lana gruesa, antes de ponerlo a la venta. El paño era un tejido lujoso que proporcionó a Gante su prosperidad. La construcción del edificio fue interrumpida por una crisis económica en 1441 y hasta 500 años más tarde no pudo ser concluida. Por ese motivo los 4 últimos tramos de la Lonja del Paño son de 1913. El sótano del edificio sirvió de prisión municipal desde 1741 hasta 1902.

Si tu viaje a Gante coincide en domingo, no dejes escapar la oportunidad de visitar alguno de los 6 mercados que se celebran por la mañana. En Kouter se instala un mercado de flores, en la plaza Beverhoutplein se instala un mercado de antigüedades, en la plaza Sint-Michielsplein te estará esperando el mercado de productos alimenticios. Los amantes de los animales podrán encontrar pájaros en Vrijdagmarkt y animales de corral en Oude Beestenmarkt. Mientras que en Groentenmarkt encontrarás un mercado de artesanías.

Gante es mucho más que una ciudad medieval excelentemente conservada. En Werregarenstraat encontrarás una pared llena de graffitis que cambian continuamente su apariencia. Si eres un enamorado de los artistas del spray puedes descubrir todos los graffitis de Gante gracias a una ruta que se ha bautizado con el nombre Sorry, not sorry streetart ¡hay cerca de un centenar de murales!. Y si quieres ver otra ciudad, espera a que caiga la noche y los rincones de Gante se iluminen, descubrirás un escenario mágico, aunque muy real.

Sigue leyendo en: Viaje a la esencia medieval de Gante. ¿Tienes Canas de viaje? Nuestro próximo destino: Burdeos.