Túnez de norte a sur en un carrete de 24 fotografías

Recorrer Túnez de norte a sur te asegura una amplia variedad de paisajes que comprenden recintos arqueológicos de primer orden, naturaleza extrema, ciudades ancladas en el tiempo y otras que han sido escenario de películas.

Medina de Túnez

Con toda probabilidad cualquier circuito o viaje a Túnez te llevará a la capital del país, donde destaca su encantadora medina. La Medina de Túnez fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO gracias a su esplendoroso pasado. Mi recomendación es la de perderse por sus calles, abarrotadas de vida, de turistas y de artesanos. Encontrarás recodos donde el tiempo parece haberse detenido, donde viejas puertas de madera con la pintura resquebrajada soportan impresionantes aldabas de metal. Son las huellas exóticas que recuerdan el pasado almohade y el de la dinastía bereber háfsida.

Museo de El Bardo

En Túnez capital, destaca el impresionante Museo de El Bardo que reúne una gran colección de mosaicos romanos en el interior de un hermoso palacio residencial del bey de Túnez. También son imprescindibles descubrir las joyas púnicas, las esculturas romanas, los sarcófagos y pilas bautismales del arte cristiano y los objetos islámicos de la Edad Media.

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Puerto de Cartago

Cartago fue una potencia marítima gracias a sus puertos púnicos, la magnitud de su comercio marítimo le permitió grandes riquezas desde el siglo II a.C. hasta la llegada de los romanos. Astilleros, hangares y templos de la ciudad fenicia, hoy desaparecidos, diferenciaban el puerto comercial de Cartago (de forma rectangular), del puerto militar (de forma redondeada) que quedaban unidos por un canal artificial de 21 metros de ancho. Hoy el Puerto de Cartago es una zona muy chic frecuentada por la clase media-alta tunecina.

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Termas de Antonino

Las Termas de Antonino estaban revestidas de mármol y excelsamente decoradas. Fue el segundo recinto de estas características más grande de la antigüedad y demostraban el poder de la provincia romana de la África proconsularis. Las termas estaban dotadas de espacios separados para hombres y mujeres que podían disfrutar de gimnasio, termas de agua caliente, baños fríos, piscina y sala de fricción.

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Sidi Bou Saïd

Sidi Bou Saïd es uno de los pueblos más bellos del Mediterráneo. Situada frente al Golfo de Túnez, sus casas encaladas de blanco níveo contrastan con las puertas y ventanas pintadas de color azul llenas de detalles. Aquí te esperan mansiones con más de 300 años de antigüedad, un delicioso té con piñones que podrás saborear en el famoso Café de Nattes y un paisaje costero difícil de olvidar.

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Dougga

Las imponentes ruinas de Dougga sorprenden por su estado de conservación y son uno de los yacimientos arqueológicos más importantes de la África romana. En Dougga se conserva un Foro construido entre el año 14 y 34, varias villas romanas y templos donde destaca el bello Capitolio. No te pierdas las letrinas públicas de doce asientos, las Termas de Licinio, varias cisternas y arcos de triunfo, así como numerosas huellas de ruedas, anillos de piedra para atar a las monturas y los detalles de la vida diaria de la antigua ciudad de Thuga.

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Medina de Kairuán

En el interior de sus murallas la Medina de Kairuán conserva la esencia de las Mil y Una noches. En ella encontraremos: mausoleos con estucos bellamente esculpidos, tiendas de alfombras con patios porticados con hermosos azulejos, casas con techos de madera delicadamente cincelados, así como varios zocos donde te recomendamos probar el makroud; un pastelito hecho a base de sémola y relleno de dátiles.

Mezquita de Kairuán

Kairuán fue durante mucho tiempo la primera ciudad santa del Magreb. La Gran Mezquita de Kairuán o Mezquita Zitouna fue un lugar de tanta cultura y sabiduría que su esplendor alcanzó los confines del mundo islámico. En la actualidad sigue siendo un lugar de peregrinación de gran importancia para los musulmanes donde destaca su hermosa decoración y un alminar de 35 metros de altura del siglo VIII.

Sousse

Sousse es un ejemplo característico de las ciudades construidas en los primeros siglos del Islam. Conserva el espacio fortificado de su kasbah, las murallas, la medina con la Gran Mezquita, la mezquita de Bu Ftata y la típica rábida o ribat lugar que habitaban los monjes guerreros, aunque el más famosa es el Ribat de Monastir.

Monastir

Las palmeras dan un toque exótico a Monastir, cuya edad de oro llegó en el siglo XI y se mantuvo gracias a la construcción de su Ribat; una especie de monasterio donde disfrutar de un retiro místico y que tenía también funciones de fortificación militar. El Ribat de Monastir estaba destinado a defender el país contra las invasiones venidas por el mar.

Puedes leer más sobre Monastir en este enlace. 

El Jem

El anfiteatro de El Jem es uno de los restos romanos más impresionantes de Túnez. Declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO ha conservado la mayoría de las piedras que un día albergaron 35.000 espectadores en sus gradas, dispuestos a disfrutar del espectáculo que desde la arena ofrecían los gladiadores y las fieras salvajes del Imperio.

Puedes leer más sobre el anfiteatro de El Jem en este enlace. 

Villa romana Maison Afrique

La Casa África es la villa romana más grande y lujosa desenterrada en Túnez hasta la fecha. Situada cerca del anfiteatro de El Jem, se han conservado in situ varios mosaicos que datan del siglo II d.C. La villa contaba con varias galerías pavimentadas con mosaicos y decoradas con columnas adornadas con estucos, que daban acceso a las habitaciones privadas de la familia.

Oasis de Chebika

Se recomienda llegar al Oasis de Chebika en vehículos 4 x 4 y también con la mente abierta, pues Chebika es un oasis de montaña, algo que dista mucho del concepto del oasis desértico que nos ofrecen las películas. Las palmeras y el agua están aseguradas, pero no como te lo imaginabas, aquí te espera una garganta rocosa bastante escarpada.

Oasis de Tamerza

La Gran Cascada de Tamerza alcanza los 4 metros de altura y dependiendo de la época del año, un mayor o menor caudal de agua. Al igual que Chebika, Tamerza es un oasis de montaña que ya era conocido en época romana y que se esconde en un cañón rocoso.

Mos Espa

La ciudad cinematográfica de Star Wars donde vivió su infancia Anakin Skywalker, Mos Espa, es uno de los lugares que todo el mundo visita en su viaje a Túnez. Son varias las construcciones que sobreviven al azote de las tormentas de arena y al calor del desierto tunecino. Si no vienes preparado, en Mos Espa podrás alquilar capa y un sable de luz para hacerte una fotografía ¡Qué la fuerza te acompañe!

Puedes leer más sobre los escenarios de Star Wars en Túnez en este enlace. 

Tozeur

Tozeur es la puerta de entrada a los oasis del sur de Túnez. Escenario del paso de caravanas y mercaderes durante siglos, hay algo en esta ciudad que te invita a ponerte un turbante en la cabeza y subir a la joroba de un dromedario. Pero antes de embarcarte en una aventura tunecina, no dejes de admirar su arquitectura de ladrillo color ocre decorada con dibujos geométricos.

Nefta

Nefta es el mayor oasis de Túnez, cubierta de palmeras datileras, manantiales de agua caliente, su belleza le han valido el nombre de la “princesa del desierto”. Una alfombra verde olvidada sobre la arena del desierto que sirve de excusa para las más variadas actividades en el desierto.

Chott el Jerid

Chott el Jerid es el gran lago salado de Túnez, cambiante a lo largo de las estaciones desde que hace millones de años, el mar Mediterráneo se retiró hasta su posición actual. Los colores de Chott el Jerid varían con cada amanecer, al igual que sus espejismos. Gracias al agua de lluvia cambia su aspecto y dimensiones, así como los colores de sus cristales de sal que hipnotizan a cualquiera que se acerque a su orilla.

Douz

La ciudad típicamente desértica de Douz es la legendaria capital de las tribus nómadas. Rodeada de grandes dunas de arena blanca, alberga un conjunto de costumbres ancestrales, como el trueque de animales, mercancías o cotilleos en el Mercado de los jueves. Este museo de tradiciones vivas culmina en el Festival del Sahara; donde se celebran bodas tradicionales, carreras de camellos y caza con galgos.

Matmata

Las viviendas de adobe excavadas bajo tierra de Matmata han conseguido que el paisaje tenga un aspecto lunar lleno de cráteres habitables. Famosa tras aparecer como escenario de los episodios de La Guerra de la Galaxias, en Matmata podrás dormir en el Hotel Sidi Driss donde fueron filmadas las escenas de Star Wars.

Puedes leer más sobre Matmata en este enlace. 

Isla de Djerba

Como cualquier isla, en Djerba se disfruta de una tranquilidad y una luz distinta al del territorio tunecino. Un pequeño paraíso con aeropuerto propio que permite regresar a casa sin tener que pisar el continente. Hasta aquí llegó Ulises, los emperadores romanos, el imperio bizantino, piratas, judíos expulsados y hasta Roger de Llúria. Con unas costumbres y arquitectura propias en la Isla de Djerba destaca la cerámica de Gellala que podréis admirar en los talleres de alfareros, abiertos al público.

Chenini

La aldea bereber abandonada de Chenini se asienta en la ladera de una colina y cumplió las funciones de ksar o granero fortificado. Algunas de las edificaciones más antiguas son del siglo XII y aún hoy se siguen utilizando para almacenar grano. Una zigzagueante subida a través de casas de adobe excavadas en la roca, te llevará hasta una luminosa mezquita blanca situada en la cima.

El desierto tunecino

Por último, el desierto de Túnez te ofrece la posibilidad de dormir bajo las estrellas, en el interior de una jaima, de saltar las dunas en quad o 4 x 4, de sentirte parte de una caravana de la Ruta de las especias montado a lomos de un dromedario o comer pan cocido en la arena. El Sáhara tiene mucho que ofrecer al visitante, igual que Túnez; un país que te sorprenderá.

Puedes leer más sobre el desierto del Sáhara tunecino en este enlace

Consejos del experto para fotografiar en Túnez

Consejo del experto: Si viajamos a países del Norte de África con temperaturas extremas y climas desérticos hay que tener en consideración:

– No hacer fotografías en las horas de mayor calor si nuestras cámaras no soportan las altas temperaturas.

– Evitar a toda costa exponer la cámara a una tormenta de arena que puede llegar a inutilizar nuestro aparato fotográfico junto con los objetivos.

– Es aconsejable usar un filtro ultravioleta o un filtro transparente para proteger nuestra óptica del polvo en suspensión.

¿Tienes Canas de viaje? Nuestro próximo destino: Côte Vermeille.

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