Angoulême

Angoulême en un carrete de 12 fotografías

A 45 km. de Cognac se encuentra la ciudad de Angoulême, a la que también se puede llegar navegando a través del río Charente. Angoulême es mundialmente conocida por ser la capital francesa del cómic. Dispone de numerosas pinturas callejeras que podrás descubrir con un mapa creado con todos los murales de esta simpática ruta Street Art que crece cada año.

Desde 1974 tiene lugar la celebración anual de un importante festival del cómic y en cada edición se añaden nuevas pinturas de personajes e historias de cómic en las calles de Angoulême. Las placas con los nombres de las calles de esta ciudad parecen bocadillos de cómic, las paredes se pintan como si fueran viñetas y el mobiliario urbano se llena de personajes e historietas. El Paseo de los Murales de Angoulême reúne unos 26 murales de diferentes tamaños y estilos.

Pero en Angoulême también se esconde una joya románica; la Cathédrale Saint-Pierre (Catedral de San Pedro) construida a principios del siglo XII. Es una de las pocas catedrales románicas que conserva Francia, lo normal es que sean catedrales góticas. Su fachada es una cautivante colección de estatuas que en el momento de nuestra visita está en proceso de restauración.

Una de las visitas imprescindibles que no te debes perder si planeas un viaje a Angoulême es el Tesoro de la Catedral. El artista Jean-Michel Othoniel ha convertido el tesoro catedralicio en una obra de arte contemporánea que vale la pena descubrir. Es así como un tesoro catedralicio de casullas, misales, estatuaria y reliquias se convierte en un doble tesoro de mobiliario, vidrieras, pintura y orfebrería.

La visita se inicia en la Chapelle Saint Thibaud, una capilla gótica presidida por una Virgen con el Niño obra de Jean Degoulon de 1679 sobre un pedestal de perlas de cristal de Murano obra de Jean-Michel Othoniel de 2016. Continuamos hasta la torre campanario, donde desde 2016 las aburridas vitrinas que mostraban relicarios, crucifijos, Biblias y objetos para la celebración de la Eucaristía se han convertido en cofres del tesoro con pedestales de perlas de cristal.

Por último, accedemos a la Sala de las Maravillas presidida por una Virgen con el Niño sobre una vitrina de perlas de cristal de Murano donde se exhibe un conjunto de coronas y joyas que sirven para vestir a esta imagen cuando sale en procesión. Los motivos representados en las vidrieras de esta sala, se repiten en las pinturas de paredes y suelos, donde es posible ver el símbolo de la cruz.

A 150 metros del Tesoro de la Catedral se encuentra el Museo de Angoulême que abarca una amplia exposición de la historia de la ciudad. La visita se inicia con restos de fósiles de la época en la que los únicos habitantes de Angoulême eran los dinosaurios. Continúa por varias salas donde se explica la forma de vida de los primeros asentamientos humanos a principios de la Edad de Bronce y en el Neolítico con reproducciones de tumbas encontradas en la región.

Angoulême también fue una ciudad galorromana conocida con el nombre de Iculisma, de la que se han conservado capiteles y estatuas que pueden verse en el Museo de Angoulême. Con el inicio de la Edad Media aparece la dinastía de los Taillefer; los primeros Condes de Angoulême. De esa época la ciudad dispone de un intrincado trazado de sus calles, la Catedral de San Pedro, restos del Castillo de los Condes, la Capilla de los Cordeleros y la Iglesia de San Andrés.

El Castillo de Angoulême fue construido alrededor del año 886 junto a una muralla que estuvo en pie hasta el siglo XIII. Los restos del castillo que sobreviven donde hoy se encuentra el Ayuntamiento de Angoulême son: la Tour de Lusignan que corresponde a una torre del homenaje de forma poligonal construida entre 1282 y 1302 y la Tour de Valois construida a finales del siglo XV.

¿Tienes Canas de viaje? Nuestro próximo destino: Poitiers.